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Calculan la cantidad de CO2 total que puede captar la vegetación existente en el planeta |
Árboles, gigantes al borde de la extinciónEn Jalisco, los ejemplares silvestres enfrentan crisis de supervive... |
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::CONOCE TUS ÁRBOLES:: |
Introducción. Según algunas estadísticas, la superficie forestal en España, hoy en día equivale el 50%
del territorio.
El geógrafo griego Estrabón describió a los paisajes de la Península Ibérica como
selváticos y poblados de densos bosques, de ahí la leyenda de la ardilla que podría
cruzarla entera sin bajarse de los árboles.
Desde esta descripción han pasado veinte siglos y la superficie forestal ha menguado considerablemnte.
Las causas históricas de esta deforestación han sido muchas: proliferación de cultivos agrícolas, extensión descontrolada de la ganadería, quemas, guerras, aprovechamiento incontrolado de madera y carbón, crecimiento urbanístico, etc.; pero, a pesar de esta considerable disminución de la superficie forestal ocurrida a lo largo del tiempo,
la Península Ibérica todavía presenta gran riqueza y variedad de vegetación.
España alberga una de las mayores riquezas botánicas del mundo, con cerca
de 8.000 especies vegetales, de las cuales 1.200 son endemismos; es decir, especies que únicamente habitan en nuestro territorio.
Contenidos:
a) Principales tipo de bosques y especies asociadas
Pero ¿qué tipos de bosques hay en la Península Ibérica y cómo se distribuyen?
¿por qué unas especies se encuentran en unas zonas y no en otras?
¿cuáles son los parámetros que definen su distribución en nuestro territorio?
PRINCIPIOS BÁSICOS
Los árboles y por tanto, los diferentes tipos de bosques, se distribuyen en
función del clima, altitud y tipo de suelo.
Existen, a grandes rasgos, dos climas bien diferenciados que conforman dos
regiones o zonas en la Península Ibérica: clima atlántico y clima mediterráneo.
- El clima atlántico se presenta en la zona norte de la Península y se
caracteriza por presentar precipitaciones distribuidas uniformemente a lo largo del
año, incluso durante el verano. Estas zonas son típicas de bosques caducifolios
(con árboles que pierden la hoja durante el invierno) y bosques de coníferas en las
zonas más frias.
- El clima mediterráneo se caracteriza por presentar precipitaciones escasas
e irregulares, concentradas en pocos meses y muchas veces torrenciales. Es típico de
esta zona la sequía durante el verano. El monte mediterráneo está básicamente formado
por especies de hoja perenne.
Desde el punto de vista del tipo de sustrato, la Península Ibérica se puede dividir en
tres zonas geológicas: zonas arcillosas, zonas calizas o básicas y zonas siliceas o ácidas.
En función de ésto nos encontraremos: especies que prefieren vivir en sustratos calizos
(especies calcícolas) o silíceos (silicícolas), especies con imposibilidad de habitar sustratos
calizos (especies calcífugas) o silíceos (silicífugas) y especies indiferentes al tipo de sustrato.
La altitud condiciona la temperatura y la precipitación, de forma que a medida que
aumenta la altitud disminuye la temperatura y aumenta el número y cantidad
de precipitaciones.
Por ello, dentro del clima mediterráneo, podremos encontrarnos con especies de
árboles típicos de las zonas más húmedas debido a ese aumento en la altitud que
produce una "dulcificación" del clima.
En función de las diferencias que se presenten entre estos tres parámetros
(clima, suelo y altitud) podemos diferenciar, diferentes tipos de bosques que representan
distintos ecosistemas en la Península Ibérica:
- BOSQUES MEDITERRÁNEOS DE BAJA ALTITUD: comúnmente denominado "MONTE MEDITERRÁNEO"
- BOSQUES MEDITERRÁNEOS DE MONTAÑA
- BOSQUES HÚMEDOS DE ALTA MONTAÑA
- BOSQUES HÚMEDOS DE MEDIA MONTAÑA
- BOSQUES DE RIBERA
Entendiendo que especies características del clima atlántico, como por ejemplo
el haya, pueden encontrarse tanto en clima atlántico como mediterráneo, en función
del gradiente de altitud en el que nos encontremos y la orografía del lugar.
También especies típicas del monte mediterráneo pueden ocupar algunas zonas relictas
de clima atlántico debido a un microclima local o a un pasado climático diferente.
b) Conoce las principales especies de los bosques de nuestro país
b.1) Monte Mediterráneo
EL MONTE MEDITERRÁNEO
Este tipo de bosque se sitúa generalmente en climas secos, con sequía
marcada durante el verano. Las especies que lo forman son de hoja perenne.
La superficie de monte ha ido disminuyendo a lo largo de miles de años
debido a la presión humana y a la escasa regeneración posterior motivada por la
dureza climática de esta zona. Debido a ello las especies vegetales que habitan
en él presentan una serie de adaptaciones:
- Adaptaciones al fuego, ya que no hay que olvidar que el fuego es uno de los
mecanismos de regeneración que presentan muchas de estas especies, éstas a lo largo
de miles de años se han adaptado a las sucesivas quemas o incendios a las que han sido
sometidas, debido a fenómenos naturales habituales como puedan ser los rayos que caen
en las numerosas tormentas veraniegas. Estas adaptaciones se manifiestan por una serie
de características como: la producción de vigorosos brotes que salen de las cepas
quemadas o de las raíces, normalmente llamados "brotes de cepa o de raiz" , por la
presencia de cortezas gruesas como la del alcornoque, por la apertura de los frutos
provocada por la altas temperaturas...etc.
- Adaptaciones a los largos periodos de sequía durante el verano y a la escasa
presencia de agua en el suelo. Para ello presentan modificaciones morfológicas en sus
hojas como: cutículas gruesas duras y con abundantes pelos o ceras que reflejan la luz
solar, reducción en su tamaño, rugosidades y curvaturas con objeto de disminuir la
superficie de las hojas, todo ello encaminado a evitar un calentamiento excesivo de sus
hojas y disminuir al mínimo las pérdidas de agua. Además algunas de estas especies
presentan sistemas radicales pivotantes (con una raiz larga y gorda a gran profundidad)
con el objetivo de buscar agua a profundidades extremas
En función de la topografía podemos distinguir dos tipos de bosque mediterráneo:
de zonas bajas y de montaña.
El paisaje del monte mediterráneo de zonas bajas, presenta formaciones de
bosque denso en las pendientes y bosque adehesado en las zonas más llanas.
Generalmente las zonas de pendiente se han aprovechado para la caza, mientras
que las dehesas se han dedicado a pastos, cultivos, obtención de ramón para el ganado
y aprovechamiento de fruto. Las especies de árboles más características de estas
zonas son: la encina (Quercus ilex), la coscoja (Quercus coccifera), el alcornoque
(Quercus suber), el pino carrasco (Pinus halepensis), el acebuche
(Olea europaea var. sylvestris), el pino piñonero (Pinus pinea), el madroño
(Arbutus unedo), el lentisco (Pistacia lentiscus), ...etc.
Las especies arbóreas presentes en el monte mediterráneo de montaña sufren,
además de sequía durante el verano, fríos muy intensos en el transcurso del invierno.
Entre ellas se pueden encontrar: la sabina (Juniperus thurífera), el enebro (Juniperus
communis), el pino resinero (Pinus pinaster), el pino laricio (Pinus nigra) y el abeto andaluz
(Abies pinsapo).
b.2) Bosque Húmedo EL BOSQUE HÚMEDO
Este tipo de bosque se asienta en un clima fresco y lluvioso, sin sequía estival
muy marcada. Generalmente está formado por árboles de hoja caduca junto con
algunas coníferas que se suelen presentar en las zonas más extremas y frias.
En el bosque húmedo de media montaña las especies de árboles, al contrario
que las especies de zonas más secas, presentan hojas grandes y de poco espesor, l
a mayoría caducas y raíces más someras y superficiales, ya que no sufren escasez
de agua.
Forman este tipo de bosque: hayas (Fagus sylvática), rebollos (Quercus pyrenaica),
robles (Quercus robur y Quercus petraea), abedules (Betula sp.), acebos (Ilex aquifolium),
tejos (Taxus baccata), pinos albares (Pinus sylvestris), arces (Acer sp.), serbales (
Sorbus sp.)...etc.
Con la denominación de bosque húmedo de alta montaña, se encuentran
las formaciones vegetales que se situan entre los 1.500 y los 2.000 metros de altitud,
bajo un clima de inviernos largos y frios y veranos cortos y poco calurosos.
Estos bosques están divididos en varios estratos.
En el estrato arbóreo abunda el Pino Negro (P.uncinata), aunque también pueden
aparecer otras especies arbóreas como serbales (Sorbus aucuparia), abetos
(Abies alba), abedules (Betula sp.) y pino silvestre (Pinus sylvestris). Aunque en estas
duras condiciones dominan los bosques de coníferas, que en nuestras latitudes
y en situaciones de montaña están formados por dos especies de árboles:
el pino negro (Pinus uncinata) y el abeto (Abies alba).
El abeto se extiende entre los 1.000 y 1.700 metros de altitud, situándose en las
zonas mas nfrescas y umbrías. A medida que vamos avanzando en altitud es sustituido
por el pino negro que marca el límite altitudinal del bosque (hasta los 2.400 metros).
El área de distribución de estas dos especies se encuentra principalmente
en los Pirineos,área natural del abeto. En el caso del pino su área se ha ido relegando
a esta zona por la presión a la que ha sido sometido, sólo quedan pequeñas áreas
relictas como testigos del pasado.
Los bosques de coníferas son los bosques naturales de estas zonas
por varias razones:
Debido a la altitud y las bajas temperaturas el periodo vegetativo es muy corto
por lo que las especies de hoja caduca no tienen tiempo suficiente para desarrollar
todo su follaje y su ciclo reproductivo. Las especies de coníferas si, al ser de hoja perenne.
Las hojas de las coníferas son lineales, con una superficie muy reducida y de
gruesa cutícula que les permite aguantar mejor el estrés hídrico producido por las
bajas temperaturas.
b.3) Bosque de Ribera
EL BOSQUE DE RIBERA
El bosque de ribera está formado por la vegetación situada sobre suelos temporal o
permanentemente encharcados por presencia de acuíferos, capa freática cercana,
rios...etc.
Estas especies vegetales superan las condiciones de sequía debido a que consiguen
mantener sus raíces en contacto directo con el agua.
A consecuencia de la presencia cercana del agua en estos suelos, la existencia de caliza
se difumina por lavado y, por tanto, el condicionamiento por el tipo de suelo o
sustrato es inapreciable, de forma que nos podremos encontrar especies típicas
de terrenos silíceos (silicícolas) en terrenos calizos.
El condicionamiento con respecto al agua es tal que los bosques de ribera de las zonas
más húmedas de la Península son similares a los de las zonas más secas.
En estas zonas se distinguen cinco formaciones arbóreas:
- FRESNEDAS
- OLMEDAS
- ALISEDAS
- CHOPERAS-ALAMEDAS
- SAUCEDAS
- TARAYALES
Las fresnedas son formaciones arbóreas compuestas de
fresnos (F.angustifolia y F.excelsior), propias de las vegas y fondos
de los valles, bajo suelos con hidromorfía temporal, arenosos y silíceos.
Las olmedas están formadas por dos tipos de olmos: olmo común
(Ulmus minor) y el olmo de montaña (Ulmus glabra), se localizan también
en las vegas pero más alejadas de los cauces que las fresnedas, normalmente
sobre suelos arcillosos.
Estas dos formaciones se encuentran en terrenos profundos, formados por
diferentes capas de sustrato procedentes de los aportes de los ríos.
Las alisedas, formaciones de aliso (Alnus glutinosa) se encuentran en el mismo
cauce del rio, soportando un encharcamiento permanente, mientras que las
choperas y alamedas, formadas por el chopo (Populus nigra) y el álamo
(Populus alba), se encuentran próximas a los cauces, aunque también se las
puede encontrar alejadas del agua.
Entre estas dos formaciones se situarían las saucedas, formaciones
compuestas por especies del género Salix.
Los tarayales son bosquetes poco densos, dominados por distintas
especies de "tarays" (Tamarix sp.). Se encuentran en riberas demasiado secas
para el desarrollo de bosques de ribera caducifolios como los anteriormente
mencionados.
Generalmente en las llamadas "ramblas" de climas semiáridos de Murcia,
Almeria y Los Monegros.
Colonizan tanto sustratos arenosos y arcillosos como ricos en yesos.
c) Información sobre enfermedades y plagas Los problemas de sanidad forestal de los árboles vienen dados por la presencia
de insectos y/o hongos. Si se trata de hongos se habla de enfermedades
forestales, mientras que si el problema deriva de la presencia de insectos se
habla de plagas forestales.
Dentro de los daños producidos por los insectos en los árboles se
pueden distinguir, aquellos producidos por insectos defoliadores
(se alimentan de hojas y producen daños en ellas, mordeduras),
insectos chupadores (se alimentan de savia y producen punteados en las
hojas y los ramillos) o perforadores (son los daños más importantes que
suelen ser ocasionados por las larvas de los insectos al alimentarse de la
madera y que son muy dañinos para los árboles). Otros insectos producen
un desarrollo anormal del tejido dando lugar a la formación de agallas, que
si bien son muy llamativas no suelen causar daños de importancia en los árboles.
PARA MAYOR INFORMACIÓN SOBRE LAS PRINCIPALES ENFERMEDADES Y PLAGAS FORESTALES
PARA MAYOR INFORMACIÓN SOBRE LAS PRINCIPALES ENFERMEDADES Y PLAGAS FORESTALES
Fichas de Plagas del Gobierno de Aragón Herbario Virtual de Enfermedades http://labpatfor.udl.es/herbariovirtual/herbariovirtual.html Ministerio de Medio Ambiente- D.G. Biodiversidad-Servicio de Protección Contra Agentes Nocivos http://www.mma.es/portal/secciones/biodiversidad/montes_politica_forestal/sanidad_forestal/ d) ¿Quieres sembrar o plantar tu propio árbol? Te damos algunos consejos
para ello
Recolección de semillas El otoño es la época del año en la que se recolectan las semillas de la gran mayoría
de los árboles españoles, si bien hay que tener en consideración la especie y la zona geográfica donde vayamos a realizar la recogida. Ésta, se puede hacer directamente
del suelo después de su caída natural, si bien hay que realizar una correcta selección,evitand o la recogida de semillas afectadas por insectos.
La recogida debe tratar de realizarse de ejemplares sanos y bien conformados
y deberá anotarse la localización geográfica donde se recolectó, que además debe ser la más próxima posible a donde se vaya a realizar la posterior siembra. Las semillas recogidas se deben almacenar en lugares con buena aireación,
frescos y sin humedad hasta el momento de la siembra. Las semillas se pueden
almacenar en cámaras frigoríficas. Las semillas deben de limpiarse bien previo
al almacenaje.
En algunas especies, cuya semilla tiene un alto contenido en humedad
(bellotas, hayucos o castañas) se pueden almacenar las semillas mezclándolas con arena o turba algo húmedas y colocándolas así en el interior de las
cámaras frigoríficas para evitar así que se desequen.
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